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ARTÍCULOS

Noviembre 2006

COMPARACIÓN DEL AMPS CON 
OTRAS VALORACIONES EN TERAPIA OCUPACIONAL

Resumen

La Evaluación de Habilidades Motoras y de Procesamiento o AMPS (Assessment of Motor and Process Skills) ha sido desarrollada durante mas de dos décadas, únicamente por y para terapeutas ocupacionales.

Esta herramienta se desarrolló inicialmente en los Estados Unidos con la ayuda de la Fundación Americana de Terapia Ocupacional.

Actualmente, los cursos de AMPS se ofrecen en 18 países del mundo.

AMPS representa un enfoque revolucionario e innovador al problema de cómo los terapeutas ocupacionales pueden valorar tareas funcionales.

AMPS es muy diferente de cualquier otra herramienta de evaluación, y ha demostrado ser una valoración altamente sensible, fiable y válida del desempeño ocupacional.

El objetivo de los profesionales que desarrollaron el AMPS fue el de crear una herramienta fiable que se pudiera aplicar a través de poblaciones sin que afecte el tipo de diagnostico, grado de discapacidad, cultura, nacionalidad o edad (a partir de 3 años).

Este artículo detalla algunas de las limitaciones de las escalas de valoración utilizadas en la práctica clínica en Terapia Ocupacional, y cómo la valoración AMPS trata de solucionar estos problemas; señalando la importancia que tiene el disponer de herramientas válidas para la valoración adecuada y fiable de clientes en nuestro país y en nuestra profesión.

Tipos de escalas de valoración existentes en Terapia Ocupacional

No cabe duda de que uno de nuestros objetivos principales ha de ser la valoración correcta y fiable de los problemas funcionales del cliente, para poder decidir el tipo de intervención más efectiva y para la comunicación adecuada de nuestro juicio profesional a nuestros clientes y colegas.

Esto conlleva la utilización de escalas de valoración que asistan al terapeuta a la recogida de información específica y apropiada en cada situación.

Estas valoraciones pueden ser informales (p.ej. observaciones clínicas o en el entorno natural) o formales (escalas estandarizadas). Estas últimas prestan objetividad y fiabilidad a la valoración, justificando decisiones clínicas posteriores y comunicando al equipo multidisciplinar las dificultades funcionales existentes y los objetivos de la intervención.

Las escalas estandarizadas son deseables para elevar el perfil profesional de las intervenciones posteriores en Terapia Ocupacional.
El estatus y credibilidad de nuestra disciplina depende en gran parte de que podamos proporcionar evidencia convincente de que nuestro trabajo es efectivo.

Dentro de las escalas de valoración formales, podemos encontrar dos tipos principales:

· Basadas en normativas: Han sido desarrolladas al administrar las pruebas a un grupo (muestra o grupo normativo) representativo de una población, y de este grupo se derivaron ciertas normas calculadas estadísticamente. Los resultados de la valoración se comparan con aquellos del grupo normativo. Todas estas escalas han sido estandarizadas.

· Basadas en criterios: Comparan las habilidades de la persona con un estándar o criterio que generalmente se considera adecuado o normal. Las tareas son seleccionadas por su importancia en el desarrollo o relevancia funcional en la vida diaria. Las tareas se suelen convertir en objetivos para la intervención. Estas escalas pueden o no haber sido estandarizadas, pero mayormente se componen de listas de habilidades organizadas por categorías.

Proceso de Estandarización de una Escala

Una escala que haya sido estandarizada tiene procedimientos uniformes para su utilización y valoración de resultados.

El examinador utiliza las mismas instrucciones cada vez que administra la escala y valora los resultados de acuerdo a unos criterios fijos que se especifican en el manual/video de instrucciones de utilización.

Las escalas estandarizadas cuentan con un manual que incluye el propósito de la escala, el tipo de población a la que está dirigida y la muestra seleccionada dentro de esa población, el proceso de estandarización seguido y otras investigaciones posteriores que se han realizado sobre su validez y fiabilidad.

Estas escalas cuentan con un numero fijo de pruebas y un protocolo de administración de estas pruebas (p.ej. tipo de materiales a utilizar, lenguaje para proporcionar instrucciones, etc.). En el manual también se encuentran los criterios específicos para clasificar los resultados.

Normalmente, las puntuaciones han de ser convertidas en calificaciones estándar (p.ej. percentiles, error estándar, desviaciones estándar, etc.) para ser juzgadas por el examinador.

Además de una cuidadosa lectura del manual de administración, algunas escalas de valoración requieren un entrenamiento específico para ser administradas de forma objetiva y satisfactoria (p.ej. Sensory Integration and Praxis Test).

Muchas de las escalas estandarizadas que se utilizan en Terapia Ocupacional han sido diseñadas por otros profesionales como psicólogos, fisioterapeutas, médicos o profesores.

Debido a una mayor investigación y desarrollo profesional en otros países, muchas de las escalas que se utilizan actualmente en Terapia Ocupacional han sido estandarizadas mayormente con poblaciones de países occidentales como América, Australia o Canadá, y esto dificulta la interpretación de resultados en comparación con la población española.

Algunos Problemas con Valoraciones Existentes en Terapia Ocupacional

  • Muchas de las valoraciones disponibles tratan de medir el funcionamiento intelectual, cognitivo o capacidad de aprendizaje de la persona. Sin duda alguna, esto varía de un país a otro, con lo cual estas escalas que han sido diseñadas o estandarizadas fuera de España pueden no ser adecuadas para nuestra población. Por ejemplo, en unos países se da más importancia al razonamiento, la comunicación o la coordinación física, mientras que en otros pueden incluirse medidas de responsabilidad social, obediencia o cooperación.
    Por otro lado en ciertos países la escolarización incluye tareas y habilidades que en otros no se enseñan hasta una edad más tardía.

La medida de estos constructos puede también resultar engañosa y en ocasiones difícil de registrar con unas pruebas determinadas: la fiabilidad de estas medidas es cuestionable (Lynch and Handson, 1992).

Por ejemplo, algunas escalas estandarizadas que miden constructos similares no han ofrecido resultados comparables. Este fue el caso de las escalas Bayley (1969) y Griffiths (1954), las dos escalas más utilizadas en pediatría en Estados Unidos y que miden desarrollo infantil en áreas similares. Estableciendo comparaciones, se han obtenido resultados sustancialmente diferentes utilizando ambas escalas en los mismos niños (Ramsay and Fitzhardinge, 1977; Wishart, 1991).

  • En escalas estandarizadas, las pruebas no suelen ser seleccionadas por su importancia o relevancia en funciones diarias, o para un programa de enseñanza o tratamiento.
    Al buscar la objetividad en la medida de habilidades y la falta de experiencia previa del sujeto, se olvida incluir la funcionalidad de las tareas que se presentan (Neisworth and Bagnato, 1992).
  • Con frecuencia las muestras que se utilizan en la estandarización excluyen discapacidades, sin embargo los tests se utilizan más a menudo con estas poblaciones. A menudo estos métodos psicométricos de estandarización no son apropiados para personas de menor habilidad física, cognitiva o psicosocial. Esto suele ocurrir cuando, por ejemplo, una persona no tiene la capacidad de acceso a la realización de las pruebas estandarizadas por causa de sus dificultades visuales, de comprensión verbal, de coordinación motora fina, etc.
  • La Validez del Modelo Madurativo es cuestionable, sobre todo en ciertos países y culturas y para ciertas discapacidades. Normalmente se acepta que se alcanzan una serie de etapas durante el desarrollo del niño: éste adquiere habilidades según su edad. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que:
    • El niño adquiere habilidades en relación con su entorno. En el niño con discapacidad, esta relación se ve afectada por sus distintas experiencias y las respuestas diferentes de sus cuidadores, con respecto a un niño normal (Sameroff and Chandler, 1975).
    •  El modelo madurativo asume que la capacidad intelectual o cognitiva es cuantificable y fija, cuando la evidencia sugiere que, tanto en niños normales como en discapacitados el desarrollo temprano es discontinuo y marcado por regresiones, aceleraciones y periodos estables (Dunst et al 1981, Wishart, 1991). Se ha demostrado que generalmente las valoraciones de inteligencia antes de los 2 años tienen una validez predictiva  muy baja (Moffit et al 1993; Fagan and Singer, 1983).
  • La familiaridad previa con el examinador, el entorno y los materiales de una escala también afecta los resultados de la valoración (Fuchs et al, 1985). Por esto se considera que las valoraciones en entornos familiares para el cliente son las mas acertadas y fiables. Sin embargo, la mayoría de las valoraciones se llevan a cabo en clínicas o entornos no familiares.
  • Subjetividad del Examinador/ Cliente: 
    Muchos profesionales han desarrollado sus propias listas para la evaluación de clientes en ámbitos determinados; sin embargo, se ha hecho poco para establecer la validez y fiabilidad de estos instrumentos, que están a menudo sujetos a la subjetividad del examinador o de los informes del propio cliente. En algunos casos, la competencia del cliente para la auto-evaluación es cuestionable. También se ha comprobado que el juicio de lo que se considera 'competente' por el examinador puede variar dependiendo de valores personales (Lawton, 1987). Sin embargo, se ha demostrado con investigaciones que el grado de severidad permanece estable en examinadores individuales a través del tiempo (Lunz and Wright, 1989).

  • Capacidades individuales Vs. globales: 
    Las evaluaciones de capacidad global valoran si la persona puede o no realizar una actividad (Ej. AVDs); informan sobre lo que la persona puede hacer, pero no por qué esa persona puede tener dificultades con una actividad determinada. En contraste, las evaluaciones de capacidades concretas valoran los elementos constituyentes de la realización de la actividad (Ej. elementos neuromusculares, biomecánicos, cognitivos, psicosociales, etc.). Normalmente se asume que si se pueden identificar y tratar las causas subyacentes de las limitaciones funcionales, entonces los efectos se generalizaran a una ejecución funcional mejorada de otras actividades. Sin embargo, múltiples investigaciones no han demostrado una relación lo suficientemente fuerte entre las capacidades subyacentes y constituyentes y la realización de tareas funcionales (Guralnik et al, 1989). Esto significa que no se pueden realizar predicciones fiables sobre las habilidades de una persona para realizar AVDs basándonos en sus resultados de capacidades específicas. Por tanto, no es apropiado extrapolar los resultados de un test específico a las habilidades individuales de la vida diaria. 
    Los tests de capacidades individuales proporcionan información reducida sobre si las limitaciones identificadas tienen alguna relevancia para las actividades o necesidades reales del individuo, ya que, por ejemplo, una persona con una limitación física puede haberse adaptado a su entorno individual de forma adecuada.

  • Auto-informe vs. Observación directa: 
    Las investigaciones han demostrado que la observación directa es preferible en la mayor parte de los casos (Guralnik et al. 1989). Esto tiene especial importancia en nuestra profesión, ya que el Terapeuta Ocupacional es también experto en la observación y el análisis de la realización funcional.

  • Sensibilidad: 
    Es esencial que una valoración sea aplicable a través de varios grupos de discapacidad y a una gama de habilidades variable. 
    Es también muy importante que la evaluación sea sensible a cambios pequeños en el incremento de habilidades. Muchas escalas existentes carecen de sensibilidad suficiente para detectar cambios menores en las habilidades del cliente (George & Fillenbaum, 1985).
  • Jerarquía de Tareas: 
    Otro problema de escalas estandarizadas es el no conocer el reto que suponen o la dificultad de las distintas tareas individuales evaluadas (p.ej. no es lo mismo atarse los cordones que realizar una tarea de escritura). Esto dificulta la planificación y gradación de los programas de intervención.
  • Calificaciones vs. Medidas y Escalas Ordinales vs. Escalas de Intervalos: 
    Las Calificaciones son códigos numéricos que cuantifican incrementos cualitativos u ordinales en habilidades (la distancia entre ellos no se conoce). 
    El uso de medidas ordinales presenta dos problemas:

    1. La suma de calificaciones individuales que no representan unidades iguales de habilidad (p.ej. Habilidad para la escritura no se puede comparar con la habilidad para usar una cuchara, aunque ambas se valoren en una escala del 1 al 5; 'completamente dependiente' a 'completamente independiente')

    2. La suma de los resultados de dimensiones diversas pueden equiparar a dos personas que no tengan la misma habilidad pero obtengan el mismo resultado por motivos distintos.

    Las Unidades de Medida, sin embargo, han de seguir el mismo constructo que se mide (p.ej. regla para medir una línea o superficie; termómetro para la temperatura). 
    No se debería utilizar, por ejemplo, tiempo, para medir la habilidad del equilibrio (aguantar sobre una pierna tantos segundos). 
    Los incrementos cualitativos en habilidad han de ser transformados en unidades de intervalo de medida IGUALES (unidades cuantitativas de la misma clase), para poder ser sumados de forma valida. 

    Del mismo modo, se ha demostrado que las escalas basadas en Criterios o Jerárquicas tienen mas potencial para guiar el progreso de la intervención y para centrar la intervención en áreas especificas. Estas pueden también ayudar a decidir si el cliente puede vivir independientemente, de forma segura y sin excesivo esfuerzo.


Adaptación de Valoraciones

La falta de valoraciones estandarizadas en nuestro país ha llevado a muchos profesionales a cuestionarse el uso de escalas estandarizadas en otros países. 

Para introducir una nueva escala a otro país o cultura se ha de revisar el contenido de la escala y re-estandarizar para la población local. 

Esto conlleva un proceso largo con los siguientes pasos:

- Traducción al idioma nativo del país de manuales y todas las instrucciones relativas a las pruebas.

- Sustitución de materiales o pruebas no familiares para la población

- Realización de test de prueba inicial para detectar otros posibles problemas culturales.

- Analizar cada uno de los factores/ pruebas a evaluar.

- Administrar la valoración a una muestra representativa de la población.

- Re-estandarizar la escala a intervalos regulares, de acuerdo con los cambios demográficos en la población. Cuanto más regular la re-estandarización, mas fiabilidad tendrá la escala.

Finalmente, se ha de tener en cuenta que si un profesional modifica una escala estandarizada, esto puede afectar a los resultados que se obtengan, llegando incluso a invalidarlos. 
Se debe siempre consultar el manual de administración con respecto a las modificaciones que se permiten durante la administración de una escala estandarizada.

¿Qué es el AMPS?

El AMPS es una valoración basada en la observación que se utiliza para medir la calidad en la realización de las actividades de la vida diaria (AVDs), mediante la calificación del esfuerzo, eficiencia, seguridad e independencia en los 16 factores de habilidad motora y los 20 factores de habilidad de procesamiento.

Las habilidades motoras y de procesamiento en las AVDs son análogas a las acciones dirigidas para la obtención de un objetivo definidas en el ámbito de Actividades y Participación de la Clasificación Internacional de Funcionamiento, Discapacidad y Salud (Organización Mundial de la Salud [WHO], 2001), y constituyen unidades pequeñas de ejecución que cuando son llevadas a cabo una por una dan como resultado la finalización de toda una tarea.

Más específicamente, las tareas de las AVD, dentro del contexto de ejecución selección, familiaridad y relevancia para la vida diaria, incluyen:

· Habilidades motoras: son factores utilizados para evaluar el nivel de habilidad observada cuando una persona se mueve por si misma o mueve objetos de la tarea.

· Habilidades de procesamiento: son los factores que se observan y evalúan cuando la persona:

 (a) selecciona, interactúa con, y utiliza utensilios/herramientas y materiales, 
(b) lleva a cabo acciones individuales y pasos, y 
(c) modifica la ejecución cuando encuentra dificultades/problemas.

Por ejemplo, cuando la persona prepara un sándwich de mermelada, algunas de las acciones que debe llevar a cabo incluyen: (a) caminar al estante, (b) encontrar y seleccionar el pan adecuado (busca/localiza, escoge), (c) alcanza para agarrar (agarre), y levanta la bolsa de pan, (d) transporta el pan al área de trabajo, (f) sostiene efectivamente la bolsa del pan deshaciendo el nudo para abrirla (maneja con cuidado, manipula, coordina), (g) inicia el siguiente paso de poner la mermelada en el pan, (h) esparce la mermelada en el pan usando el nivel de fuerza adecuado para evitar que el pan se rompa y desmigue (calibra), (j) usa un cuchillo (no la cuchara) para cortar el sándwich, y (k) limpia el área de trabajo (guarda)

¿Qué ofrece el AMPS que las otras evaluaciones no ofrecen?

El AMPS es la única evaluación estandarizada diseñada para evaluar la calidad de la ejecución en las tareas de AVDs. 
Cuando se califica el AMPS, se tienen en cuenta la el incremento en esfuerzo, la disminución de la eficiencia, la seguridad e independencia de las acciones dirigidas al desempeño de una tarea (factores de habilidades motoras y de procesamiento de las AVDs) y que afectan a la efectividad global de la ejecución de las AVD. 

Debido a que éste es un instrumento estandarizado, el terapeuta ocupacional puede utilizarlo como herramienta objetiva para documentar la efectividad de la intervención en Terapia Ocupacional.

El AMPS es un test de habilidad en la ejecución ocupacional. Es importante tener en cuenta que el AMPS no esta diseñado para evaluar la presencia de problemas neuromusculares, biomecánicos, cognitivos o psicosociales (p. ej. fuerza, rango de movimiento, memoria), o para evaluar las capacidades básicas (p.ej. habilidad para agarrar, para recordar, para planificar el curso de una acción). A diferencia de las dificultades/limitaciones y las capacidades subyacentes del individuo, las habilidades motoras y de procedimiento en el AMPS se refieren a acciones dirigidas para ejecutar un objetivo en el contexto de la ejecución ocupacional. Esto significa que el AMPS es utilizado para evaluar la participación en las actividades y no las funciones del cuerpo o factores contextuales (WHO, 2001).

Adicionalmente, el entrenamiento en el uso del AMPS no solo conlleva el uso de esta valoración, sino la familiarización con un modelo conceptual, el OTIPM (Occupational Therapy Intervention Process Model), para guiar el razonamiento profesional durante la evaluación, planificación e intervención, integrar el AMPS en la practica clínica y comunicar a otros profesionales lo que el AMPS puede aportar a la practica de la Terapia Ocupacional. En resumen, al recibir formación sobre el AMPS se nos proporciona una herramienta fiable de valoración, un modelo de actuación efectivo y un nuevo lenguaje para la comunicación interprofesional.

Los resultados del AMPS pueden ser utilizados para dar respuesta a cuatro preguntas.

1. ¿Por que la persona tiene dificultad? 

La respuesta a esta pregunta se deriva del perfil del AMPS resultante de la calificación que la persona obtuvo en las habilidades motoras y de procesamiento, y de cuales acciones fueron efectivas y cuales no lo fueron.

2. ¿Qué nivel de cambio puede llegar la persona? 

La respuesta a esta pregunta se deriva de la medida final de las habilidades motoras y de procesamiento en las AVDs, y qué grado de habilidad tiene la persona en la ejecución de AVDs.

3. ¿Es la persona candidata para una intervención que le recupere, o para intervenciones compensatorias basadas en el uso de una ocupación adaptada?
 
La respuesta a esta pregunta se deriva también de la puntuación final que la persona obtuvo en las habilidades motoras y de procesamiento.
Personas con bajo nivel total de habilidad de las AVD pueden beneficiarse menos de una ocupación recuperadora, aunque posiblemente se puedan beneficiar de una ocupación adaptada.


4. ¿Como resultado de la intervención, ha tenido la persona un incremento en la ejecución de las AVDs? 

La respuesta a esta pregunta se deriva también de la medida final de las habilidades motoras y de procesamiento, que proveen una base objetiva para medir el cambio. Los cambios en la puntuación de las AVD del cliente se usan tanto en investigación como en el análisis de la calidad de los programas de intervención, a fin de proveer a los terapeutas ocupacionales con un método objetivo para demostrar a clientes, otros colegas y a directores de servicios de salud que los servicios de terapia ocupacional son rentables económicamente e incrementan el nivel funcional del cliente.

Incluso cuando se ha llevado a cabo una intervención efectiva basada en el diseño de una ocupación adaptada, la calificación de las habilidades en las AVDs se incrementará, ya que algunas restricciones ambientales se habrán eliminado. 

El incremento de habilidad en las AVDs puede ocurrir en la ausencia de cualquier cambio o modificación en el nivel de capacidad neuromuscular, biomecánica, cognitiva, o psicosocial.

Programa de ordenador para las calificaciones del AMPS

El AMPS convierte la calificación del cliente de dos o tres tareas en una escala lineal que simultáneamente considera los cambios en la medición de las habilidades en las tareas que el cliente realizó y la severidad del examinador que califica la ejecución del cliente.

Las calificaciones del AMPS se han de introducir en un ordenador, dando como resultando unos gráficos e informes que representan las habilidades totales motoras y de procesamiento del cliente en las AVD.

El terapeuta puede utilizar el programa de ordenador para generar varios informes que le ayudarán en el análisis de la calificación de la habilidad del cliente en las AVD, en la planificación de la intervención y en la interpretación de los cambios en las AVD cuando se efectúa una re-evaluación.

Informe Narrativo

El Informe Narrativo se puede utilizar como una documentación actual de los resultados de la evaluación AMPS. Este es un informe de la calidad global de la ejecución del cliente (seguridad, esfuerzo, eficiencia, independencia). 
El examinador tiene la oportunidad de seleccionar hasta 10 habilidades que tengan un mayor impacto en la ejecución y estas también estarán listadas en el informe. Finalmente, y quizás lo más importante, es que el informe provee tanto un criterio como una línea de base de interpretación de resultados. También se incluyen las medidas estandarizadas y porcentajes para niños (por edades).

Nota: Este es el único informe que no esta disponible en el software de la versión española, pero si que se puede obtener en inglés para traducirlo.

Informe Gráfico

El Informe Gráfico es una representación visual de la medición de las escalas motora y de procesamiento del AMPS, y con referencia a la medición de la línea de corte.
En la medición de las AVDs, el punto de corte en la escala indica o evidencia un problema que esta impactando en la ejecución de las tareas. Este informe es en color y con un texto claro en relación a lo que las escalas nos están informando. La escala motora de las AVDs representa el esfuerzo físico, mientras que la escala de procedimiento de las AVDs se refiere a la eficiencia. Cualquiera de las dos escalas puede reflejar seguridad e independencia.


Informe de de Evolución/Progreso

El Informe de Evolución/Progreso es un informe gráfico con dos evaluaciones AMPS en distintas fechas. La narrativa/descriptiva al final del informe relata si la persona tuvo una evolución/progreso, si no hubo cambios o si declinó/ empeoró.

Resumen de la Ejecución de Habilidades

El resumen de la ejecución de habilidades es el informe de evaluación que recapitula el resultado de la observación del AMPS. Hay dos páginas de resumen, una en relación a las habilidades motoras y la otra a las habilidades de procesamiento. 
Este informe se puede utilizar por el examinador para comparar las habilidades que se encontraron mas afectadas en todas las tareas ejecutadas y así planificar la intervención mas apropiada.


El AMPS es único en diferentes aspectos

1. Las tareas de las AVD que se ejecutan durante la evaluación son escogidas por el cliente, y tienen un significado y relevancia en la situación de la vida diaria del cliente. Se cree que la ejecución de las AVD se potencia cuando la persona tiene la oportunidad de escoger y participar en una actividad que es de su interés.

2. El AMPS es una herramienta poderosa y sensible que asiste al terapeuta ocupacional en la planificación de tratamiento así como en la documentación de cambios.

3. El AMPS es una evaluación ideal para ser utilizada en entornos de cuidado especial y otros ambientes en los cuales el terapeuta necesita demostrar la eficacia de su intervención en una relación coste-beneficio y centrada en el cliente.

4. La evaluación no requiere equipo especial y puede ser administrada en cualquier espacio apropiado en un periodo de 30 a 40 minutos.

5. El modelo de medición utilizado para desarrollar el AMPS le permite al terapeuta determinar la habilidad del cliente en las AVD, mientras toma en consideración los cambios relativos que el cliente tiene en la ejecución de cada una de las tareas de AVD que ejecutó. Esto da como resultado que clientes que ejecutan diferentes AVD puedan ser comparados.

6. El método de medición utilizado para analizar la calificación del cliente también nos permite generar la medición de la habilidad del cliente que es ajustada a la severidad del evaluador que calificó la ejecución del cliente.

Como resultado, la medición de la habilidad del cliente no es distorsionada por un evaluador particular que realizó la observación.

7. El diseño del AMPS permite que éste sea utilizado con niños en una edad de desarrollo mayor a 3 años, adolescentes, adultos y personas mayores para los cuales la ejecución de las AVD es un motivo de preocupación. 

El diagnostico de la persona así como las limitaciones funcionales no son importantes.

8. El AMPS ha sido estandarizado internacionalmente y en diferentes culturas en más de 100.000 personas.

Limitaciones del AMPS

1. Participación en un curso de formación de 5 días, seguido de la evaluación de 10 clientes: estos son los requerimientos tanto para desarrollar la habilidad en la administración e interpretación del AMPS como para completar el proceso de calibración del evaluador (evaluación de severidad).

2. El AMPS no es aconsejable para la evaluación de niños con una edad cognitiva o del desarrollo menor de 3 años, o personas que no necesiten ser evaluadas o que no estén motivadas/dispuestas a participar en la ejecución de una tarea de la vida diaria.

3. Si el AMPS va a ser utilizado para documentar la eficacia, calidad y fiabilidad del tratamiento o como investigación, las calificaciones deben ser introducidas en el ordenador. Es necesario introducir la medición global de las habilidades motoras y de procesamiento que han sido ajustadas teniendo en cuenta: (a) el cambio en las tareas que la persona ejecutó, y (b) el grado de severidad del examinador que calificó la ejecución del cliente. 

El programa de ordenador del AMPS esta incluido en los materiales de curso de formación y calibración del AMPS

4. El programa de ordenador del AMPS se proporciona solamente a las personas que participen en la sesiones de entrenamiento y calibración del AMPS.

En qué tipo de tareas se puede observar al cliente

Una observación del AMPS incluye el pedirle a la persona que va a ser evaluada que realice dos o tres tareas de la vida diaria (p. ej., llenar un vaso de zumo; hacer una cama; preparar huevos con tostadas y café; aspirar el suelo; planchar una camisa; vestirse; etc.) con las cuales haya tenido experiencias previas en su realización. La persona selecciona de entre una serie de tareas culturalmente relevantes y de dificultad apropiada, aquellas que desea realizar. 

La evaluación no requiere equipo especial y puede ser administrada en cualquier espacio apropiado en un periodo de 30 a 40 minutos.

Proceso de Calibración

Para llegar a ser un calibrador certificado se requiere que durante el curso los calibradores potenciales miren y califiquen DVDs de tareas del AMPS y después del curso realicen 10 observaciones independientes. 
Los datos proporcionados por el calibrador le permiten al Proyecto Internacional del AMPS determinar el grado de severidad del calibrador así como si está calificando el AMPS en una forma válida y fiable.

Para llegar a ser un calibrador certificado, el terapeuta ocupacional debe completar los siguientes pasos:

1. Atender a un curso de formación de 5 días

2. Evaluar 10 clientes, los cuales deben ejecutar 2 o 3 tareas del AMPS

3. Entrevistar y calificar independientemente a clientes en una situación real (No se acepta el uso de videos). Dos de los 10 clientes pueden ser co-calificados. 

Co -calificación se define como la acción de dos terapeutas observando al mismo cliente al mismo tiempo pero calificándolo separadamente.

4. Entrar los datos al ordenador utilizando el programa de calificación del AMPS

5. Exportar los datos y mandarlos por E-mail al Proyecto Internacional del AMPS en los 3 meses siguiente a la finalización del curso

La presentación de datos adicionales de 10 clientes le da la oportunidad al calificador potencial del AMPS de aprender a administrar, y calificar el AMPS de una forma valida y fiable. Aproximadamente el 95% de los que presentan nuevos datos terminan calibrando con éxito. Aquellos que al presentar los datos por segunda vez la calibración aun no es fiable y válida necesitan tomar nuevamente el curso si quieren utilizar el AMPS.

Conclusión

Como ha sido expuesto en este articulo, existen múltiples escalas de valoración a disposición del Terapeuta Ocupacional, sin embargo, muchas de ellas cuentan con limitaciones. Uno de los puntos mas importantes a considerar es el uso de valoraciones que se desarrollaron o estandarizaron con una población extranjera, ya que pueden proporcionar resultados no representativos para nuestra población y por tanto, afectar a nuestra eficiencia profesional en los resultados e intervención subsiguiente. 

El AMPS es una herramienta de valoración desarrollada por y para Terapeutas Ocupacionales, y estandarizada durante mas de dos décadas, lo cual confirma su validez y fiabilidad. Al haberse estandarizado transculturalmente, puede ser utilizada de forma fiable en distintos países, tras pasar por el proceso de formación y calibración. 

El AMPS también incluye un modelo conceptual y de actuación clínica que facilita su integración en el ámbito clínico. 

La utilización de escalas de valoración estandarizadas y fiables es esencial para el desarrollo, estatus y credibilidad en nuestra profesión. La introducción del AMPS en nuestro país puede contribuir a estos objetivos en el futuro.

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Patricia Terrer

pat202@tiscali.co.uk













 
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