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La adaptación a los cambios simultáneos

Por Beatriz Mignone
Terapeuta ocupacional y mediador empresarial

La formación para el trabajo ya no es como en décadas pasadas, en las que bastaba la educación y la capacitación. Ahora se necesitan nuevos entrenamientos.
Se busca mayor tolerancia a la frustración, al trabajo bajo presión, una mayor independencia y autonomía personal, más resistencia a la fatiga y más creatividad.

Los viejos paradigmas que consideran a las personas como seres humanos que pueden aumentar la productividad y el rendimiento frente a la competencia con sus pares, ya no son efectivos. Quién se desempeña en un puesto de trabajo, de cualquier nivel, dentro de una empresa, debe realizar un enorme esfuerzo, para mantenerse firme y estable y poder alcanzar las expectativas de eficiencia y productividad que de él se espera. Tiene que hacerse cargo de su propio liderazgo en el puesto de trabajo o compartirlo como integrante de un equipo productivo.

De la misma manera, quien trabaja por su cuenta debe ajustarse y adaptarse permanentemente a un entorno movible e incierto con escasas reglas de juego, lo que crea un profundo desconcierto y una enorme sensación de insatisfacción, frustración e inutilidad.

El esfuerzo personal debe multiplicarse y hacerse abarcativo para enfrentar los distintos planos o canales de información que pueden provenir de diferentes fuentes y que ejerce una presión intensa. Estos mecanismos externos tienden a disminuir la motivación, la creatividad y a aumentar la frustración lo que favorece indirectamente la evolución de los logros personales.

La situación de cada persona puede contribuir involuntariamente a deteriorar la imagen de la empresa, la calidad de sus productos y servicios e influir en el enlentecimiento del crecimiento y el desarrollo organizacional bajando los niveles de productividad y calidad. 

Plan estratégico
La situación generada por la crisis generalizada requiere de la organización, de un plan estratégico para salvar la integridad empresarial y la de los empleados. La insatisfacción y el malestar en el trabajo suele expandirse a otros grupos como familia o amigos.
La formación para el trabajo ya no es como en décadas pasadas cuando la educación y la capacitación eran los elementos más importantes. La nueva concepción integra todos aquellos aprendizajes formales, no formales e informales que abarcan los procesos de socialización primaria, pero además exige nuevos entrenamientos y destrezas, como mayor tolerancia a la frustración, al trabajo bajo presión, más independencia y autonomía personal y laboral, más resistencia a la fatiga, mayor nivel de creatividad y amplia capacidad de resolver conflictos.

Lo que la Organización no debe hacer cuando se encuentra en una situación de crisis en diversos planos como la actual es perder la objetividad, hacerse más directiva, cerrarse a las críticas, aislarse del micro y del macro contexto y desatender al cliente interno. La Organización debe favorecer la comunicación interna y externa, reorganizar los equipos y puestos de trabajo, revisar las ocupaciones de las personas, el desempeño de las tareas, el grado de confort-disconfort y satisfacción-insatisfacción.

Una de la manifestaciones que más afectan en la actualidad a las personas que trabajan sometidas a estrés sostenido e importantes niveles de presión es el Distress Laboral o Síndrome de Bournot. El impacto en el ámbito laboral es tan importante que la Organización Mundial de la Salud, califica al Distres Laboral como epidemia mundial.

La terapia ocupacional laboral ofrece estrategias de prevención y soluciones puntuales. Por ejemplo, aceptar con normalidad que ciertas circunstancias vitales no son modificables, lo que ayuda a dar respuestas más adecuadas. A veces resulta imposible cambiar de trabajo, pero se puede negociar algunos cambios con la empresa. Es importante establecer prioridades, delegar funciones y sobretodo respetar una regla ocupacional que ayuda ordenarse: en un día de 24 horas, ocho horas deben utilizarse para trabajar, ocho para descansar y ocho para recrearse. Mantener ese equilibrio es necesario. 

 discipulo@arnet.com.ar













 
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