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ARTÍCULOS


La seguridad en el hogar

El creciente papel del terapeuta ocupacional

Por Patricia A. Miller

EdD, OTR, FAOTA.

Profesora adjunta deTerapia Ocupacional Clínica y Salud Pública de la Universidad de Columbia (Nueva York). Sus investigaciones más importantes incluyen la evaluación y el tratamiento de la depresión en ancianos, desarrollo de programas con agencias comunitarias para la atención de personas mayores, prevención de caídas y la promoción de equipos multidisciplinares.

Home Safety, The expanding role of O.T.
O.T. Practice.
AOTA
. (2003). 8 (1). 10-14 
Traducido y adaptado al español por el Portal de Terapia-Ocupacional.com  
Noviembre 2003
  

Sumario

La seguridad doméstica y evitar accidentes no es tan simple como guardar una alfombra que puede provocar un resbalón o aumentar la iluminación. Gracias a la prevención y a la participación de los terapeutas ocupacionales en los servicios comunitarios, junto con otros especialistas en salud, podemos ayudar a miles de ancianos a vivir seguros, activos e independientes.

 

 

Durante la década pasada, gracias a  al trabajo conjunto con los organismos comunitarios y gubernamentales responsables de la salud y el desarrollo ocupacional de las personas mayores, fue evidente para mí que la seguridad en el hogar es tarea de todos.

 En 1999, las lesiones involuntarias fueron la sexta causa de muerte entre las personas con edades comprendidas entre los 55 y 64 años y, la octava para los mayores de 65 1.

Las cuatro tendencias y análisis expuestos a continuación muestran convincentemente argumentos a favor de compartir nuestro conocimiento con otros profesionales de la salud, diseñadores del entorno  y usuarios para promover la seguridad en el hogar.

 Primera:

 En los próximos 30 años, los ancianos en Estados Unidos pasarán del 13% al 20% de la población y, el segmento que aumentará más deprisa será el de los mayores de 85 años. Desde el punto de vista ético, es fundamental que como terapeutas ocupacionales usemos nuestros conocimientos y aptitudes para prevenir accidentes y lesiones y potenciar así el desarrollo ocupacional y autonomía previniendo la dependencia, morbilidad, ingresos hospitalarios y mortalidad entre los miembros de esta población tan vulnerable.

 Segunda:

 La seguridad en el hogar es uno de los intereses primordiales de la salud pública. En Healthy People 2010 2 el U.S. Department of Health and Human Services, afirma que millones de personas quedan incapacitadas cada año debido a lesiones involuntarias y, los más afectados son, en su mayoría, los jóvenes y los ancianos. El coste humano al sufrir invalidez y muerte es incalculable, el económico, asombroso.

 Las visitas a los servicios de urgencias hospitalarias, la asistencia médica directa y la rehabilitación se incrementaron en un 42% desde el año 1980 hasta 1990 con un coste anual estimado en 225.000 millones de dólares.

 El objetivo general en Healthy People 2010 es “reducir los daños y los estados de invalidez y muerte debidos a lesiones involuntarias y violencia. Se sabe que cuesta menos prevenir que curar” 3.

 Las caídas son la causa principal de lesiones y fallecimientos entre las personas de mayores de 65 años. “Alrededor de 340.000 adultos sufren fracturas de cadera relacionadas con caídas cada año, y se prevé que aumente hasta 500.000 en el 2040. Entre el 30% y el 50% de las personas mayores hospitalizadas por fracturas de cadera no pueden volver a sus casas o vivir independientemente a causa de sus lesiones.”(3)

 Estas estadísticas y los costes humanos y económicos han aumentado por igual el nivel de conciencia de profesionales, investigadores y de los responsables de política sanitaria sobre la necesidad de material didáctico e investigación para prevenir las caídas con el fin de cumplir los objetivos de salud pública del país.

 Muchos organismos y departamentos gubernamentales como por ejemplo, The Centres of Disease Control and Prevention, National Resource Center of Agging and Injury o National Council of Aging, han publicado material didáctico en sus páginas Web relacionado con la reducción de las lesiones provocadas por caídas, quemaduras producidas por incendios en el domicilio y accidentes de tráfico. Se han tenido en cuenta ambos aspectos: modificación de estrategias y factores de riesgo.

 Por lo tanto esta información considerada en su momento por muchos profesionales de la terapia ocupacional como propia, es ahora de dominio público como ocurre con otros aspectos de la salud. Esto ocurre, por ejemplo, con los temas de prevención de accidentes.

 Tercera:

 Los terapeutas ocupacionales nos beneficiaremos al enseñar seguridad en el domicilio a aquellos cuya tarea es atender a las personas mayores. De este modo, demostraremos que somos los profesionales a los que hay que acudir en busca de apoyo y experiencia, además de ser la disciplina más adecuada para la atención de los ancianos y sus familias.

 Durante muchos años, los terapeutas ocupacionales han formado parte de todos los dispositivos asistenciales dedicados a los ancianos, ya fueran hospitales generales, unidades de rehabilitación y cuidados especializados, centros de día, unidades de larga estancia, y por supuesto, en residencias de ancianos, ya fueran para ancianos válidos o asistidos. Recientemente, la tendencia es desplazar los equipos de salud a los domicilios de los usuarios, en donde el terapeuta tiene una clara participación trabajando con el mayor y el entorno que le rodea.

 Sin embargo, otras profesiones como la asistencia social o la enfermería han servido a la comunidad más visiblemente y en mayor número. Nosotros seguimos siendo desconocidos o, incluso, malinterpretados por la gran mayoría. Por lo tanto, cuando tengamos la oportunidad de compartir nuestros conocimientos y experiencia a través de los servicios comunitarios o al asesorar a los distintos departamentos que requieran información sobre los factores de riesgo en los accidentes y lesiones así como al proporcionar sugerencias para modificar el entorno, no sólo estamos prestando una gran ayuda a las personas mayores sino que estamos aumentando la importancia de nuestra profesión además de dar a conocer el alcance de nuestra disciplina.

 Cuarta:

 Es sabido por todos los profesionales dedicados a la geriatría, que el enfoque que hay que adoptar para el tratamiento adecuado a las personas mayores es multidisciplinar. Debido a las complejas condiciones de comorbilidad existentes en el anciano, una sola disciplina no puede prevenir las lesiones y fomentar la seguridad en el hogar. Un equipo multidisciplinar producirá mejores resultados.

 

La contribución exclusiva de los TO

 La singularidad de los terapeutas ocupacionales subyace en el principio básico de la profesión que radica en la ocupación definida en Occupational Therapy Practice Framework: Domain and Process como:

             “Actividades... de la vida diaria clasificadas y organizadas, otorgando distinto valor y significado según los individuos y nivel cultural. Ocupación es todo quehacer de la persona, incluyendo el cuidado de si mismo, el ocio y la  contribución a la estructura social y económica de su entorno”... (pág.CE-2)4

 Los clientes y los miembros de la familia participarán y aceptarán las recomendaciones sobre la seguridad en el domicilio sólo si son compatibles con sus actitudes, deseos, preferencias y valores. El cambio y la disposición favorable a la ocupación tiene lugar, cuando la adaptación que requiere que sea segura, ayuda a mantener los hábitos que encajan con el concepto de uno mismo y el que se espera o desea por parte de los seres queridos.

 Los terapeutas ocupacionales pueden distinguir las demandas de actividades específicas y las habilidades a desempeñar necesarias para participar en los campos de ocupación más significativos para los hábitos y roles de sus clientes. Nosotros ayudamos a los enfermos y a sus familias a identificar y a priorizar claramente los actos y tareas de su vida diaria, para hacer los cambios necesarios mientras se lucha por conseguir dominio y autoeficacia.

 Implicando a los clientes en su tratamiento, hemos aprendido a resolver los problemas con una participación más plena y segura en las actividades de la vida diaria, por ejemplo aumentando la fuerza física, potenciando la resistencia o utilizando estrategias compensatorias.

 Los terapeutas ocupacionales aumentan el autodominio de los clientes escalonando la dificultad y la exigencia, haciendo más fácil el progreso con el entrenamiento destinado a dominar la actividad que se necesita, se desea o valora.

 Los terapeutas ocupacionales pueden demostrar su valía explicando o comunicando su conocimiento o punto de vista acerca del trabajo que realizan motivando a sus clientes para modificar sus hábitos de modo que aumente la seguridad en el domicilio

 

Un plan para clarificar la labor del TO

 Prevención e integración son los conceptos principales usados en este artículo para definir el papel de los terapeutas ocupacionales en la seguridad doméstica y para explicar cómo coincide con otras especialidades.

 Prevención

 La prevención se divide en tres ámbitos: primaria, secundaria y terciaria.

 

La prevención primaria está diseñada, a través de la consulta y el aprendizaje, para ayudar a los miembros de la sociedad a evitar la aparición de la enfermedad o de una afección particular. Reducir al mínimo los factores de riesgo y recomendar cambios tanto del comportamiento como del entorno. 5-7

 Este tipo de prevención tiene elementos en común con todas aquellas disciplinas interesadas en la eliminación de accidentes, enfermedades y discapacidad.

 

Así, compartir los recursos educativos proporciona una oportunidad de mejorar la base del conocimiento que puede transmitirse a la población. Profesionales de otros campos pueden, por ejemplo, concienciar sobre la importancia de revisar anualmente las gomas de las bombonas de gas butano, o cambiar las bombillas de las lámparas del techo, esta podría ser una actividad para realizar con el terapeuta ocupacional porque implica la necesidad de tener un buen equilibrio y, posiblemente el uso de un taburete robusto con barandilla para realizarla con toda seguridad. Otra opción puede ser que un miembro de la familia, el encargado de la vivienda o un vecino cambie realice esta tarea.

 

Los estudiantes de terapia ocupacional del primer curso de prácticas de la Universidad de Columbia en Nueva York, han desarrollado programas de prevención junto con los organismos comunitarios para la atención de personas mayores. Este contacto con la terapia ocupacional condujo a varios organismos a contratar a terapeutas como consultores y miembros en plantilla cuando nunca antes había ocurrido así.

Aquí podemos ver unos ejemplos de los programas de prevención que los alumnos de la facultad proponen:

 

  • Concienciar a los organismos comunitarios sobre los riesgos de las caídas.
  • Desarrollar con los organismos un formulario con el fin de ser utilizado en las casas de los pacientes para identificar los riesgos de caídas y recomendar modificaciones en el hogar para cada una de las posibles contingencias.
  • Dirigir foros de debate de mayores en los que los temas a tratar sean el temor a caerse, cómo hacer las tareas con seguridad, estrategias domésticas o comunitarias para evitar o reducir las lesiones provocadas por las caídas o cuándo es más apropiado pedir ayuda.
  • Proporcionar folletos en las consultas médicas que describan los factores de riesgo de las caídas y su prevención.

 

 Los programas de prevención secundaria se desarrollan para personas que han desarrollado los primeros síntomas de una enfermedad concreta y son identificados como miembros de un grupo de riesgo de padecer lesiones, enfermedad o incapacidad.

 Las revisiones periódicas (parte de la prevención secundaria) están enfocadas a identificar las afecciones lo antes posible, así se tiene la oportunidad de comenzar el tratamiento o prevenir el empeoramiento. El control de la tensión arterial, mamografías, evaluación del entorno para la prevención de caídas a los primeros síntomas de la dolencia o antes de que tenga lugar una lesión grave (como una rotura de cadera que produzca invalidez como resultado de una caída), son ejemplos de prevención secundaria.

 

A continuación, podemos ver algunos de los programas de prevención secundaria relacionados con caídas puestos en marcha por terapeutas ocupacionales:

 

  • Búsqueda de los riesgos del entorno para mejorar la seguridad en el hogar. Margaret Christenson, MPH, OTR, FAOTA, presidenta de Lifease, tiene un servicio a través de Internet para las viviendas comunitarias de los más mayores llamado “LivAbility”. Pagando una pequeña cuota y completando un cuestionario on-line, los ancianos pueden identificar los peligros de su propio hogar y evitar los accidentes domésticos, incluyendo las caídas (www.lifease.com). Al finalizar el cuestionario, se genera un informe individual a medida sobre los factores de riesgo del usuario y las sugerencias adecuadas para modificar el entorno y aumentar la seguridad.
  • Desarrollo de un plan multidisciplinar para prevenir las caídas en el hogar. Danielle Butin, MPH, OTR, directora de Health Promotion and Wellness for Oxford Health Plans, una organización de cuidados, ideó un programa de prevención secundaria llamado Activity and Safety Program for Fall Prevention. El criterio de inclusión en el programa es: personas de 70 años o mayores, un historial de una o más caídas, temor a éstas, que no hacen ejercicio más de 3 veces a la semana, más de 3 visitas anuales al médico, más de una hospitalización al año y un diagnóstico de hipotensión postural. En este programa, los pacientes seleccionados reciben hasta 6 visitas de terapeutas ocupacionales en sus casas durante 12 a 16 semanas. Personal de enfermería asiste al domicilio si el enfermo toma alguna medicación asociada al aumento del riesgo de caídas.
  • Participación en actividades y ocupaciones para aumentar la fuerza física y resistencia para prevenir caídas con resultado de lesión. Los estudiantes de primer y segundo curso de prácticas de la Universidad de Columbia han diseñado unos programas para ancianos que temen las caídas y quieren mejorar sus habilidades para compaginar sus hábitos y roles con una gran seguridad, confort y satisfacción. Los programas se ponen en marcha en residencias de la tercera edad, centros de día y hogares de ancianos. Soluciones para reducir el riesgo a caerse o cómo levantarse adecuadamente del suelo una vez que se ha producido la caída, son parte de estos programas de prevención.
  • Derivación a los especialistas para reducir riesgos intrínsecos de caídas. Algunos ejemplos pueden ser enviar a un paciente a que el médico revise su medicación si ésta le produce mareos o a un óptico para que corrija la visión deficiente. Asimismo, otros profesionales deberían aprender a derivar casos a los terapeutas ocupacionales para mejorar la seguridad de movimientos mientras realizan actividades normales como bañarse, preparar la comida o ir a la compra, y para ayudar a reducir el umbral de la depresión o la ansiedad que puede contribuir a un estilo de vida sedentario y falto de motivación aumentando así el riesgo de caídas.

 

La naturaleza de la intervención temprana en la prevención secundaria varía según la orientación y experiencia de una disciplina en particular. Por ejemplo, muchos especialistas aseveran que es importante para las personas mayores disponer de buena luz en casa y recomiendan aumentar la intensidad de las bombillas hasta 60 W. De todas formas, es el óptico o el oftalmólogo los que recetan lentes correctoras para corregir los defectos de la vista.

Por la misma razón, es el terapeuta ocupacional el que debe ser requerido para ayudar a los pacientes a adecuar sus demandas a los diferentes entornos. Una muestra de esto es que nosotros típicamente ayudamos a los enfermos que tienen dificultades para salir y entrar del baño en sus casas haciendo que practiquen con un banco de bañera u otros elementos. La práctica produce un dominio gradual que aumenta la confianza y la capacidad. Aunque, en otros lugares que las personas mayores pueden visitar, los cuartos de baño u otros aspectos del entorno difieran de los que tienen en sus hogares. Enseñar a adaptar una bañera, sillas sin apoyabrazos, muebles de varias anchuras y alturas, iluminación distinta, escaleras empinadas o sin barandilla, requiere la concienciación y el entrenamiento del paciente. En el marco de la prevención secundaria, los pacientes practican el ejercicio ocupacional en distintos medios.

 Gracias a la implicación del propio enfermo en la solución de los problemas, se logra que interiorice la causa y su solución fomentando la capacidad y la seguridad en el desarrollo de las actividades básicas de la vida diaria y las actividades instrumentales de la vida diaria además de en otras ocupaciones.

 Este proceso terapéutico ayuda a las personas mayores a conciliar las tareas que implican la adaptación y aceptación de los cambios con su propia fuerza y limitaciones físicas así como con sus valores. Los terapeutas ocupacionales juegan un papel crucial en la prevención secundaria de las caídas que ha de ser aún reconocido totalmente por parte de los organismos e instituciones.

 Los programas de prevención terciaria se ponen en marcha una vez que la invalidez ya ha tenido lugar y están diseñados para propiciar al máximo la participación y prevenir la discapacidad.

 Tradicionalmente, encontramos a los terapeutas ocupacionales ejerciendo prevención terciaria en servicios de rehabilitación, en unidades de subagudos y atención domiciliaria.

 Una de las funciones principales de los terapeutas ocupacionales es preparar a los pacientes para que desarrollen sus actividades de forma segura mientras están en una institución, y después de que sean dados de alta.

 

Los terapeutas ocupacionales pueden ayudar a los usuarios a realizar valoraciones realistas sobre sus capacidades, que a veces ellos son incapaces de hacer, y encontrar un equilibrio entre lo que ellos desean hacer analizando conjuntamente los riesgos que conlleva. Por ejemplo, es posible que los pacientes no lleguen a comprender que hablar y caminar a la vez, siendo esta una actividad segura en un entorno familiar, es un factor de riesgo de caídas en un hospital o en una residencia de personas mayores o en un entorno desconocido.

 

Uno de los campos de prevención terciaria de los terapeutas ocupacionales es la atención domiciliaria en donde el terapeuta se desplaza al domicilio del usuario valorando el entorno y las actividades que va a desempeñar dentro de este, con el objetivo de asesorar y entrenar al usuario para que sus actividades sean seguras y satisfactorias.

 Realizando recomendaciones a nuestros clientes de prevención terciaria sobre prevención primaria y secundaria es un reto humano y potencialmente rentable.

 

El porcentaje de caídas en los hospitales sigue siendo más alto que en la comunidad. En las residencias de ancianos más del 50% sufre alguna caída con lesiones al año a pesar de que muchas de ellas son predecibles y evitables. 8 Compaginar elementos de la prevención primaria y secundaria en la  prevención terciaria reducirá las caídas que se producen en las instituciones y puede llevar a una mayor seguridad en la comunidad.

 

Los TO tienen un lugar en la prevención primaria ayudando a los miembros de los equipos de los centros hospitalarios  a crear un método de clasificación de riesgo de caída (mínimo, medio y máximo) en los dos primeros días de hospitalización.

Recomendar cómo y cuándo hay que reducir o eliminar las limitaciones para proporcionar un ambiente menos restrictivo, manteniendo siempre la seguridad, es una de las claves en el tratamiento y un reto que tienen los terapeutas en las reuniones con el equipo sanitario.

 Si los enfermos recién ingresados en un centro hospitalario reciben la orientación relativa a su nuevo entorno, muchas caídas podrían evitarse. Sin ir más lejos, mostrar la diferencia de altura que una cama de hospital tiene comparada con las de sus casas, enseñar a pedir ayuda para realizar sus actividades diarias dado el comportamiento distinto del cuerpo después de las enfermedades agudas y calzar al paciente antes de pasarle de la cama a la silla o al servicio, forman parte de la prevención primaria (riesgo no apreciable) y secundaria (riesgo identificado). Una buena evaluación de la percepción del paciente sobre su fuerza y limitaciones en el desarrollo seguro y cómodo de las actividades de la vida diaria básicas e instrumentales en sus hogares es parte de un acertado cuidado preventivo.

La investigación es necesaria para demostrar la eficacia en estas intervenciones.

 

 

Integración en la comunidad

 A pesar de la certeza de la relación directa existente entre el confinamiento en casa y morbilidad, depresión y aumento de la mortalidad, el sistema estadounidense de salud no se ocupa de los gastos generados por los terapeutas debido al tratamiento domiciliario en el marco de la prevención secundaria.

 Sabemos, gracias a los estudios realizados que lo demuestran, que la socialización reduce la morbilidad y aumenta la calidad de vida de los ancianos 9,10 y, por esta razón, muchos de nosotros comprobamos con frustración y desmoralizados como los pacientes siguen apegados a sus casas tras nuestra intervención.

 Con nuestra formación tanto en los aspectos físicos como de la conducta humana orientada a la rehabilitación de la ocupaciones, somos los profesionales más adecuados para realizar la integración de los mayores en la comunidad.

 Creo que los proyectos de reintegración de los mayores deben ser conducidos a través de acuerdos con los responsables de los programas académicos de terapia ocupacional y con aquellos que ya ejercen su profesión junto con los demás docentes y organismos al servicio del anciano.

 Se necesitan más proyectos de investigación para demostrar que sacar a los enfermos de sus casas e integrarlos en la sociedad reduce realmente la dependencia, morbilidad y los costes médicos.

Apoyar la reintegración como objetivo del ejercicio de la terapia ocupacional está fuertemente respaldado por Healthy People 2010-Objetives for Improving Health.2

 

 

Conclusiones

El conocimiento sobre la seguridad en el hogar es cada vez más crítico dado que las personas mayores viven más tiempo en condiciones de comorbilidad y de precariedad creciente.

 Desde el punto de vista de la salud pública, el coste humano y económico producido por las lesiones involuntarias es sorprendente y necesita una reducción a través de diversas acciones.

 En el marco de la prevención primaria, secundaria y terciaria, los terapeutas ocupacionales tienen la posibilidad de clarificar y articular sus roles fácilmente. Incluso solapada con otras disciplinas en la prevención primaria.

 Nuestra preparación especializada ha de ser parte de todos los niveles de prevención si se han de llevar a cabo los objetivos de eliminar y reducir accidentes, lesiones y promover la seguridad en la comunidad.

 

 

Bibliografía

  1. National Center for Health Statistics. (1999).  10 Leading causes of deaths by age grup. Atlanta, GA: Office of Statistics and Programming, National Center for Injury Prevention and Control, Centers for Disease Control and Prevention.
  2. U.S. Departament of Health and Human Services.(2000). Healthy People 2010. Washington, DC: U.S. Government Printing Office.
  3. Centers for Disease Control and Prevention. (2002) Preventing falls among older adults. Retrieved October 18, 2002, from http://www.cdc.gov/programs/injury9.htm
  4. Youngstrom, J.M. (2002). Introduction to the occupational therapy practice framework: Domain and process: OT Practice, 7 (16), CE-1-CE-8.
  5. Kniepmann, K. (1997). Prevention of disability and manteniance of health. In C. Christiansen & C. Baum (Eds), Occupational Therapy: Enabling function and well-being (2nd ed.,pp.531-537) Thorofare, NJ: Slack.
  6. Miller, P. (1988) Preventive treatment approaches. In L.J. Davis & M. Kirkland (Eds.) ROTE: The role of occupational therapy with the ederly (pp. 227-295) Rockville,MD: American Occupational Therapy Association.
  7. Miller, P. & Bear Lehman ,j. (2000). Occupational Therapy. The Manual of geriatrics (3rd edition, pp 287-295). Whitehouse Station. N.J. Merk & Co.

  8. Tideiksaar, R. (1997). Falling in the old age: prevention and management. (2nd ed.) New York: Springer.

  9.  Emlet, C.A., & Hall, A.M. (1991) Integrating the community into geriatric case management. Public health interventions. Gerontologist, 31, 556-560.

  10. Clark, F. Azen, S., Zemke, R., Jackson, J., Carlson, M., Mandel, D., et al. (1997). Occupational therapy for independent living older adults. JAMA, 278, 1321-1326.















 
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